Se acabó
Se acabó. Sin duda. La aparté de mi vida y definitivamente la he perdido. Y no me he dado cuenta hasta ahora. Ya no tendré más oportunidades, estoy seguro. Aunque algo en su sonrisa me haga engañarme, sé que es así. Era cuestión de tiempo que otro diera cuenta del diamante en bruto que dejé tirado en la acera. Se la llevó, aunque fui yo quién la alejó de mí.
Todo comienzó a perder sentido aquel día. Momento tras momento, tan sutil que sólo siento las consecuencias ahora. Estoy tan vacío, tan abandonado. ¿Cómo pude hacerle esto? ¿Cómo pude hacerme esto?
Resaca
Vuelve a sonar el maldito despertador. Cada día le tengo más tirria. Es problable que acabe incrustado en la pared y tenga que comprarme otro. Comprar otro. Recuerdo lo que me sacaron por este y me lo pienso dos veces antes de descargar mi rabia con él. Me conformo con golpear a la almohada, aunque me quedo insatisfecho. Preferiría destrozar la habitación, como antaño hicieran los Who, pero el peso de la responsabilidad me ata, me impide ir erguido. El simple hecho de no poder dominar a los seres inanimados de este habitáculo me hace sentir aún más miserable.
Una mísera elección, eso es todo lo que tengo, todas mis opciones en una simple elección. Sopesar las consecuencias y actuar en un sentido u otro. Me arde la cabeza. No debí haber bebido tanto anoche. Es tarde para arrepentirse, arrepentirse siempre es una mala opción. A mí nunca me ha solucionado nada y me ha traído peores consecuencias.
Me levanto entre maldiciones masculladas, tan inútiles como el hecho mismo de dejar de dormir. Dormido al menos dejo de sentirme miserable. Aún así, acepto la derrota y voy camino del baño. Es mi primera visita desde después del último Jack Daniells. Buena señal. Y tengo hambre. Parece que anoche no fue para tanto. Nunca se debe ir al apartamento de universitarios sin tener preparado el estómago. Pero ayer volví a pecar de inocente. En todos los sentidos. Sin embargo, no me arrepiento, volvería a hacerlo. Debo de haber tropezado muchas veces contra la misma piedra, pero quizá en alguna caída, encuentre algo que pueda aprovechar. No espero nada mejor.